No volvía a Ticlio desde aquel lejano Junio de 2010, en aquella oportunidad la minera Volcan se encargó de malograrme el día al no dejarnos pasar para intentar la cumbre de Pico Lorito. Así que tuve que resignarme a darme mi vuelta por el abra que separa al Yuraccocha y el Anticona para maltratar el cuerpo un poco por arriba de los 5000 metros. Si bien no visita este lugar desde hacía ya tanto tiempo, siempre me he mantenido realizando rutas de altura por lo que la adaptación a la altura no lo veía complicado.

Fue así que animado por la ruta que organizaba Fredy Portocarrero me dirigí rumbo a San Mateo de Huanchor, centro neurálgico de todo trekkero que  busca hacer rutas de altura por la zona. Salí temprano de mi casa pues quería llegar aún con luz natural a San Mateo, para tentar llegar al Cristo que hay en el lugar, el cual sirve también como un mirador natural para ver el pueblo. Todas las veces que iba para allá llegaba ya de noche y debía resignarme a esperar otra oportunidad para visitarlo.

Esta vez no fue así, llegué cerca de las 5.30pm y de inmediato fui a buscar al Patrón, donde ya me esperaba Manolo. Me acomodé en mi habitación y luego de una charla amena donde Manolo me explicó las fechas de las fiestas de las cruces (que por cierto es en Mayo y es bueno que vayan a visitar) , emprendí mi camino hacia el Cristo cerca de las 6 de la tarde. Felizmente no me tomó mucho tiempo llegar hasta él, unas fotos desde arriba y a bajar. Les recomiendo esta pequeña ruta a modo de aclimatación también.

Volví al hospedaje y a descansar un rato viendo tele hasta que sea algo más tarde para ir a comer algo. Al lado de la comisaría hay un mercadito de 3 pisos donde venden comida en el último piso, altamente recomendado porque se come bien y los precios son bajos. Aquí me reuní con Fredy, Ruth y María José que se habían hospedado en Las Américas, ya se había coordinado el transporte para Ticlio y luego de una amena conversa y aprovisionarnos de todo lo necesario para el domingo nos despedimos y volví a mi hospedaje.

Laguna Marmolejo
Laguna Marmolejo

Cerca de las 10 de la noche llegaron los hermanos Muchica y Eder, así que se acomodaron en las habitaciones que les había separado y salimos un rato a que compraran algunas cosas para el día siguiente y a eso de las 10.45 aproximadamente todos nos fuimos a dormir. La noche transcurrió sin novedad y ya antes de las 5 de la mañana estaba levantandome para pasarle la voz a los que se estaban hospedando conmigo. Había ya dejado todo ordenado y solo para acomodarlo en la mochila y a salir.

Afuera me esperaba JK, quien paso la noche en el Hostal San Mateo, al rato me llama Fredy para decirme que ya estan por salir y que uno de los colectivos nos esperaba frente a la municipalidad. Cerca de las 6 de la mañana ya estabamos todos dentro de los carros y ahora Ticlio nos esperaba. El camino se hizo más largo que en otras oportunidades, en especial cuando estabamos ya no muy lejos y nos detienen los polícias de carreteras buscando sacar su cutra como siempre.

Glaciar Perdido
Glaciar Perdido

Llegamos a Ticlio como a las 7.15 de la mañana, para nuestra mala suerte no había estado nevando tanto estos días asi que no estaba tan blanco como otras veces. La gente aprovechó para tomar su desayuno y al rato emprendimos nuestra ruta hasta poco más de la curva pasando el arco que divide Lima de Junín. Luego de las presentaciones emprendimos nuestra caminata hacia el glaciar pérdido. El clima no era malo pero tampoco bueno, las nubes tapaban las montañas de Ticlio pero el frío no se sentía.

Avanzamos hasta aproximarnos a la laguna Marmolejo y entre está y la laguna Huacracocha iniciamos nuestro ascenso y aproximación hacia el Yanashinga. Cabe indicar que dicho glaciar se encuentra entre el Santa Rosa y Yanashinga así que era difícil perderse. Solamente debíamos ir por donde se viera una ruta accesible para poder ascender ya que por estos lugares no se ven senderos definidos y prácticamente uno tiene que caminar por donde considere mejor hacerlo.

Llegamos a las lagunas que se encuentran en la base del glaciar cerca de las 10.30 de la mañana, el clima aún era benevolente con nosotros, así que nos adentramos hacía el glaciar, el terreno un tanto complicado para subir, ya que es morrena y casi en todo momento se caminaba por piedras. El tramo desde las lagunas hasta el inicio del glaciar no es muy complicado pero hay que caminar con cuidado para evitar resbalones y malas pisadas que podrína ocasionar alguna torcedura de tobillo.

Luego de ascender ya empezamos a ver la nieve entre las rocas, y había que caminar con cuidado para evitar mojarse mucho en esta parte. De aquí en adelante solo aquellos que fueron mejor preparados para meterse en la nieve siguieron. En lo personal, caminar en subida por el glaciar es más suave que hacer una subida por un camino de herradura, el único inconveniente es que en ciertos tramos la nieve puede llegarte hasta los muslos pero no es como para desesperarte.

El ascenso no tomó mucho tiempo, aunque por las condiciones del clima y por la hora no era prudente seguir avanzando hacia el collado que se  encontraba unos 80 metros arriba de nosotros. Así que decidimos pegar la media vuelta, ya que las nubes por ratos tapaban las montañas y no quisimos arriesgar más por ese día. Desde aquí la bajada se hace más rápida ya que el camino a seguir es directo y te deja en una carretera abandonada.

Caminando en el Glaciar
Caminando en el Glaciar

Mientras te mantienes en movimiento no sientes mucho el frio, pero si te detienes por algún rato el cuerpo empieza a sentir el bajón de temperatura, para colmo algunos ya se sentían cansados por la caminata y bajaban muy despacio y había que esperarlos. Al rato empezó a nevar, no tan fuerte pero se sentía el frio helado en el ambiente. Mayor motivo para continuar nuestro camino hacia los colectivos.

Continuamos caminando por la carretera y bajamos hasta la altura de la laguna para proseguir el camino que llevaba hasta la carretera, a medida que avanzamos la nevada también lo hacía y la sensación de frio se incrementaba.
Para colmo, había que caminar un tramo por la carretera central, que no es bonita en una época donde esta nevando bastante, la pista está mojada y hay poco espacio para caminar, por lo que hubieron tramos que tuvimos que correr, si correr a 4800 metros, como para seguir castigando al cuerpo.

Felizmente avanzamos rápido por la carretera y vimos los colectivos que nos estaban esperando (al bajar confundimos el lugar donde nos debían recoger) y no a la altura de la minera Ticlio que fue por donde salimos. Les indicamos que el grupo estaba más atrás y que debíamos ir a recogerlos porque ya varios estaban cansados. Así que con los tres carros nos dirigimos a donde estaba el resto del grupo. Cansados y medio congelados por el frío.

Ahora si, a descansar mientras llegamos a San Mateo, aproveche para dormir un poco y al llegar estaba cayendo una lluvia de regular intensidad en San Mateo, me baje del colectivo y fui donde Manolo para poder cambiarme y ponerme ropa seca, me despedí agradeciéndole por las atenciones y con la promesa de volver nuevamente por allá. Aborde la combi a Chosica y a regresar a Lima, luego de disfrutar de algo de nieve y frío, solo en Ticlio, lugar que te puede ofrecer eso que buscan los más aventureros.

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